El sueño es algo más que una forma de pasar el tiempo. Es una parte necesaria de nuestra salud.
Durante la noche, el cerebro y el cuerpo realizan un trabajo clave para la salud. El sueño te ayuda a sentirte despierto, alerta y descansado durante el día. También mantiene tu mente aguda y centrada para que puedas concentrarte y aprender cosas nuevas.
Pero el sueño es vital para algo más que para sentirse bien: también es esencial para mantener el cuerpo sano. Durante el sueño profundo, el cuerpo trabaja para reparar músculos, órganos y otras células. También libera hormonas de crecimiento que ayudan a desarrollar los músculos y a reparar los huesos y los tejidos. Cuando duermes, el cuerpo libera un mayor nivel de colágeno, otra proteína importante que ayuda a fortalecer las células de la piel y a reparar las dañadas.
Mantenerse hidratado también ayudará en el proceso de curación (y evitará que tengas sed por la noche). Asegúrate de beber suficiente agua antes de acostarte para no despertarte con sed en mitad de la noche. El cuerpo envía glóbulos blancos, proteínas y otras sustancias para combatir los gérmenes y las enfermedades mientras duerme, pero solo si descansa lo suficiente.
La falta de sueño puede disminuir tu resistencia a las infecciones al interferir en este proceso, así que asegúrate de descansar lo suficiente.
